Entradas

Mostrando entradas de 2018

Gris

Con el pecho apretado mil dagas por los costados mis sueños tan acorazdos se ahogan y funden en el mar salado Heridas abiertas se queman con cada piedra que encuentran siguiendo la corriente maldita de las esperanzas infinitas Dime si has visto tu reflejo cuando el agua te sirve de espejo de aquello que eres de aquello que tienes de eso que no te puedes librar a no ser que dejes de respirar Llueven tus ojos pequeña has recordado los dramas que envuelven tu corazón gris la angustia de no sentir la llama del enfado que ellos no comprenden Destapa el miedo pues es mejor ser sincero que atraparte en tu propio campo de rosales hirientes que descubren lo profundo tarde o temprano aunque tú no hayas hecho más que rozar tu mano a un pétalo apagado

Hold on

Just hold on. You are about to break into tiny sharpened pieces. Just hold on. You are about to see how painful it is, to shatter on the ground. Bleeding, although your heart keeps on going, so you can feel the pain, Deep inside. Just hold on, just a bit more. No, you are not dying today. Not yet. Just hold on, stay there, don't move- I wanna capture your face while screaming, that you don't wanna be here. Not anymore, not like this. You think you know yourself, but when reality hits you, you pray and you beg that someone else hears you. Beauty, you think you just deserve surviving, good things are not made your people like you. How would you enjoy that.  You will ruin it, just like everything else you touch. Just hold on, just a bit more, I've got a couple more things to tell you... How would you feel, if even if you do it all, you will end up alone in your grave. Just hold on. Don't try to get even smaller. Just breathe. Please, It's time, ...

Hunger

Había sido un día agotador. Lo único que deseaba -además de no quedarme dormida y pasarme de estación-  era meterme en la ducha y sentir como cada gota de agua se deslizaba por mi piel. De hecho, estaba tan cansada que olvidaba que esa noche tenía visitas. Cuando salí de mi ansiada ducha me quité los restos de maquillaje que habían quedado bajo mis ojos, me envolví con una toalla y salí del baño. Escuché el timbre: al principio, anonadada; miré la hora, por mera inercia. Ahí vi el mensaje que se asomaba en la pantalla y caí en la cuenta. Lo hice subir, lo esperé con la puerta entreabierta mientras temblaba del frío, a la espera de excusarme para ir a vestirme. Volví rápidamente al salón, donde le había dejado esperando, mientras me terminaba de abrochar los botones de la camisa. Me dijo que parase. Se acercó, para empezar a desabrocharme el resto de los botones lentamente, uno por uno; mientras me susurraba al oído si me parecía bien si por esta vez nos quedábamos en mi pi...